Si vale la vida es por el valor que se le da, si luchas dale pasión, pero no engañes, su verdad está en la mano que se tiende y da y recibe, aquí no cabe truco, nadas y la ropa no la guardas, no, nunca, estás siempre en la picota, a punto de caer derrotado, mas victorioso, no cedas ni concedas, la vida lleva la compaña de la muerte, es una misma moneda, cúbrete de luz y santidad, bendice tu aliento, es todo lo que te quedará, y este polvo es tu santuario

Sabiduría

Porque me amas, para darme lo que te pido me das lo que necesito, eres así, tú sabes y yo no, ves venir de lejos, y cuando parece que es mi mal me haces un bien superior que luego será el bien para todo mi yo, con mano dulce y firme me vas apartando de lo que no soy, mi obstinación es torpe ante tu sabio talento, siempre a mi lado, y sabes mirar por mí para lo mejor

No te niego

No te niego mi amor,
Las horas las tuvimos unidos,
Mi mano en tu mano,
Tu corazón en mi corazón,
Fuimos cántaro y llama,
Arena y espuma,
Ser y tiempo,
Almas encarnadas
Floridas sobre cielo azul,
Y nuestro jardín escondido,
La fuente clara, lecho suave
Y fresco que adornaban bien
Las rosas y las sombras
En las tardes de verano,
Y el muro, aquel que nos apartaba
Del mundo y su ruido,
Del polvo vano, del hueso
Vacío, y me miras, y no ha pasado
El ala de la muerte sobre tu piel
Amorosa de tantos suspiros,
Anhelos que compartíamos,
Y queríamos volar juntos,
Navegar imperiosos
Por la mar infinita
Y de su procelosa
Incandescencia,
Sacar afuera el alma
Nueva que fuimos

La boca

Estaba Yasoda,
Reina madre
regañando a Krishna infante:
-has comido tierra en tu boca!
-No, no he comido
Abrió su boca pequeña
Azul y coralina,
Su madre miró y le vió,
El universo estaba en su boca…
Krishna se sonrió
Beatífico, rubor
De sus mejillas
De nácar
Y azafrán

Nenúfares

Nenúfares de Ganges,
de la escalinata de Benarés,
Pisé sacra mirada
Mientras Shiva mendigo
Comía vivas sierpes
Que se retorcían
Entre los blanquísimos dientes
Del dios o brahman
Eterno,
Olí ajonjolí, vainillas,
Cúrcumas naranja
Y flor de mujer
Entre mis ojos,
Un lunar de negra
Noche o azulado
Poder

La que eres

Los pétalos que salen de tus ojos,
Y el polvo de ala,
Y los rizos negros,
Los poso suave
Al borde del tiempo,
Sobre bandeja de plata
Los poso, alrededor
Del tiempo,
A que críen crisoles,
Blancos cristales duros
De cuajo eterno, sobre
La faz de la inmortalidad,
Cara a cara con mi adentro,
Para que si un día
Estoy o no estás, viva
En ti, en tu regazo
Perfecto, lejos
Del tiempo,
En tu regazo
Altivo o
Pleno o glorioso
Firmamento

Acmé

Acmé de mi gloriosa vida
De ausencia es verte
Como te digo que eres,
Areté de mi desventura,
Bienaventurado de mí.
Luché callado el verbo,
Esculpir un son divino,
Al que prestar don de tiempo,
Abrevié así talento,
Sangre, pensamiento
Y olvido

Remembranza

Mi amada las montañas, los valles nemerosos, el río silencioso do mana la calma, las aves que te cubren del manto que te engalana, ósculos de tu boca sobre mi piel en llamas, y ese yacer sobre las puras ascuas de la nada, mi amada, esas tus sonrisas con las que partes el aire, esas tus caricias que me abren como espadas, mi amada, bosques y sombras y luego el vuelo sobre la cumbre do nacen romeros, jazmines, mejorana, mi amada leche y miel sobre tu mejilla de canela y plata.

Secretos de tu vida

El secreto del Buda me lo dijo el vate que iba caminando junto a druidas y bardos

Oh dime vate cómo transcurre la vida

De aguas estancadas no bebas, mira su ponzoña en el pozo hondo y profundo, allí donde no alcanza la luz y no corre la corriente, son aguas podridas, fétidas y negras

Sin embargo del agua viva beberás, del agua saltarina que corre monte abajo y se limpia del lodo y deja a su paso el limo fértil a su orilla, y corre y danza y canta río abajo con su corriente luminosa a plena luz del mediodía

Así, alma pura e inquieta haz de ser como el que tiene sed y busca beber y halla el agua del pozo y la deshecha y sigue adelante y no se arredra al hallar la corriente que limpia.

Haz de beber y beberás hasta saciar tu sed y tu sed no se saciará y volverás a beber de las diez mil corrientes de la teluria y luego beberás de las diez mil corrientes de la gran Vía Láctica, beberás de las corrientes sonámbulas de tus sueños, y por fin beberás de las corrientes suntuosas de las orillas, de las corrientes de desembocadura, y allí habrás llegado al mar, al infinito mar llegarás

Demiurgos

Cuando del infierno me quemo vivo, pienso en ti, Pólux, mi hermano, que por celestiales jardines floridos paseas de la mano un sueño claro y altivo, luego nos trocamos y devenimos Dioscuros en el discurso que en vano alumbra nuestro destino, los días claros son para ti, los días oscuros para mí, ensamblamos tetraedros con las manos y escribimos la flor del olvido, mece la cuna el demiurgo, entonando la nana de desatino, cumple la negra Parca su cometido de señalar el tope de mis días, el arribo, cuando me diluya en las lágrimas del Leteo, no llores, ven conmigo