Amor

La mano que te tiendo
La desenterré para amarte,
Si mis ojos son blancos
Es que la tierra negra
No mueve el mar,
Los peces que me habitaron
Sacaron lenguas de fuego,
Las aletas fueron diapasones
De águila volador, serpiente
Emplumada, cruces en el pecho,
Y yo duermo somnoliento
De madrugada, hambriento
De tu boca, diciendo palabras
Que nunca se oyeron, sin fin,
A pulso levanto el cielo,
Es el Edén de mi vigilia,
Lo cruzo con pasos pequeños,
No quiero despertar y arruinar
Tu sueño

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