Al anochecer

El hilo del ojo es un pensamiento
Salvaje, caballo de relámpago
Que de la oscuridad de la tormenta
Salva a galope el ruido y la furia,
Mientras duerme el alma en la cintura,
Mientras se agolpan quehaceres
Sin sentido que no dan y el mundo,
Loco y siniestro encuadra esta desventura,
Lloramos y quedamos, lejos del aquí
Que nos aflije, flojo dibujo del espectro,
Ecuánimes desbandadas perdurables,
Mientras, el tiempo se mastica, chicle
Que se dilata o se achica, la acción
Es rápida cuando la hora lenta
Y mientras, nos consumimos en extraños
Circunloquios de anodinas palabras,
Y mientras que no hacemos nada, el mundo
Es pequeño y los segundos eternos y
Vacíos como copas de nata, cal de labios
Sin besar, y mientras, nos requerimos,
Andamos sobre nuestras huellas, infortunios,
Desmembramientos, sin queja, al son
De la moneda
Rulando al aire,
Vespertino

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