Una rosa verdadera

Como ideal junco te elevas,
El azul coronado de tu pura luz,
Como semilla que late en mi pecho
Creces en mi adentro sin dolor,
Perfección de tu forma en mí,
Te pienso lento al anochecer,
Al tiempo del mundo que va,
Y me colmas de tu ser, como
Jardín pausado, florido, cuando
Sombras benévolas cruzan el sendero,
Y acarician el aire tibio, roces
Y sueños entremezclándose
Como aves, mariposas, libélulas,
Rosas y jazmines encendidos,
Me das la vida que bebo, licor
De solo un trago, mientras que ensueño,
Y al pasar las horas lo recuerdo,
Vaivén de la cintura entre cielos,
Un gesto, movimiento del instante,
Eternidad sin tiempo.

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