Sirenas

Y aun oigo el silencio de las sirenas, llamándome, Ulyses, Odiseo, ven, ven con nosotras, y yo oyéndolas, atado al mástil de nuestra nao, de nuestra nao marinera atado de pies y manos al mástil alto y flexible, y como junco al borde, como astilla de junco de la orilla espumosa, iba yo voceando libertad, voceaba la libertad de morir, de quererme ir con ellas, con las sirenas, al fondo del mar, mar eterno, al fondo del mar infinito

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