Desde Hebrón

Nunca me quede más a las puertas de Hebrón,
Grande es la Alianza,
Del cuchillo de mi cintura limpié el resplandor,
Del resplandor de mi mirada hollé
El pan que se nos dió,
Grande es la Alianza,
La copa dorada virtiendo amor,
Derramada bendición,
Acusada labor,
Mané sangre de mi vida, y lloré
Por ti que me miras,
Nunca me quede a la puerta de Salvación,
Entre y holle mi plegaria,
Para toda sanación.

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