La guerra del virus

Cuando la guerra del mundo contra el virus,
Y el silencio de las sirenas en el mar profundo,
Y el viento que se tragaba la saliva de nuestros miedos,
Y la nada crecida era el espanto del poder,
Y los pasos surgían en el sueño y desvanecían,
Y la mano tendida era un acto cruel,
Y los vapores de la tierra subían entre las ramas y los rascacielos,
Y las luces blancas contaban la eternidad de lo que fue antes y después,
Y era el tiempo siempre del anochecer,
Cuando morían las libélulas bajando por el arco iris,
Moradas y rosas mis flores, mis poderes, mis anales,
Mi hogar, mi patria, mi sangre

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