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La rosa primera

Contador de mentiras

Cuento mentiras que me cuezo al vapor, por la madrugada respiro canela y bebo azafrán con el ojo ciego que ya no ve, no lloro con el otro, no miro con mi boca, no ando con la mano en el bolsillo, no amo ya las estrellas que brillan al paso del viento huracanado, solvento laSigue leyendo “Contador de mentiras”

Labrados

He labrado mi corazón con el hierro de la azada, lo corté a pedazos y el viento lo esparció, el campo en una nube lo fertilizó, ahora crece por doquier el retoño de mi vieja alma en flor, puedo reconocer mi voz, el color y mi entonación, luces envuelven sombras y brilla mi resplandor, siSigue leyendo “Labrados”

Negro corazón

Negro es el músculo de la noche, cuando los inmundos vuelan bajo y la calavera del diluvio se asombra de tanta perspicacia, ante la piedra de la blanca muerte, me desvanezco iracundo, su guadaña me abre la puerta de los demiurgos, a donde nunca ríe ningún espíritu, y ese peso que levanto tan a disgusto,Sigue leyendo “Negro corazón”

La cerca

He puesto una cerca a mis sueños, los pájaros vinieron a posarse, el musgo refrescó mis pies desnudos heridos por la sangre, se elevó el pino sobre el sol y me dió sombra, nacieron flores de color, se abrió la tierra para dar paso a la fuente clara, me regocijé, y pensé en creer queSigue leyendo “La cerca”

Ciego

Ciego espigas de luz y me las como, la paja a puñado me la meto en el ojo que no llora, rastreo cada semilla, conteo de todas las sombras, y dentro de esta campana rompo la hierba con un machete de oro que luego me como con el grito de audacia. Soy el de losSigue leyendo “Ciego”

Esta muerte

Negro sobre rojoUna mosca tintineaAzul detrás del ardienteO pezuñas de venenoClaro dolor que evaporaY el gusano que es puraLeche do mana prietaLa peste la lagunaVerde y mocosRupestresHora de siesta o alcanforDoliente o cresta de dienteSubida quietudMaloliente

Domingos

Dúctil y turgente como mi diosDe los domingos, de mi luz,Del sol y del agua que rodeaLas pequeñas cosas del infinito,Y besucón como los besos de mi bocaRiendo como un lagarto al calor,Inmemorial su audacia de vivezaCon la que congracio en plenitud,Y vuelven a mí las bellas muchachas,Juncos y flores al borde ondulanteDe la ribera,Sigue leyendo “Domingos”

La noche

Volví a amar el fuego sagrado,Mientras el verbo consumíaMi riqueza y mis dones,Yo era un ave de la noche,Cruzaba el Edén plácido,Abajo eran las centellasY los fuegos,Arabescos de una mirada,Arrabales en ruinas claras,Y mi callada quietud un latidoBravo, un sentir de cielo,Y mi fuente dulce,Y mis celestes sienesDe libélula sobre cristalAcampanado,Turgencia de una madrugadaDe verano,YSigue leyendo “La noche”

Sirenas

Y aun oigo el silencio de las sirenas, llamándome, Ulyses, Odiseo, ven, ven con nosotras, y yo oyéndolas, atado al mástil de nuestra nao, de nuestra nao marinera atado de pies y manos al mástil alto y flexible, y como junco al borde, como astilla de junco de la orilla espumosa, iba yo voceando libertad,Sigue leyendo “Sirenas”

Héctor

Fue cuando Héctor, domador de caballos, pisó el polvo de la arena, su sandalia aun manchada de la sangre de los atridas, sobre la polvorienta mancha lunar del campo de guerra su sandalia que le cubría el pie derecho, pisando la sangre helena, y depositó su casco en la arena, dulcemente sobre el piso arenosoSigue leyendo “Héctor”

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